17/2/16

Savages - Adore Life


Una de nuestras bandas favoritas de la actualidad, está de vuelta con su nuevo álbum. A pesar de apenas ser su segundo trabajo, su sonido y calidad lo hacen sentir como una cúspide, como un trabajo insuperable. 

   Savages son una banda inglesa que oscila entre el post punk, y está conformada por Jehnny Beth - vocales, Gemma Thompson - guitarra, Ayse Hassan - bajo y Fay Milton - tambores. 

  Adore Life es el nombre del disco. En muchos aspectos es muy diferente a su antecesor Silence Yourself (2013). En la mayoría de los temas Adore Life pierde velocidad y fuerza, pero no contundencia, y en contraparte gana complejidad, elegancia y finura. 

   Como toda banda y álbum de post punk, el bajo es el gran protagonista, es quien lleva la batuta de los temas, junto con la voz. De alguna manera es como si el bajo y voz estuvieran en primer plano y la batería y guitarra en segundo. A pesar de que las líneas de bajo son lo que más sobresale, las guitarras y baterías suenan impecables en todo momento. Me encanta la manera de tocar de Fay, las peripecias que hace con las baquetas me hipnotizan. 

  Las reminiscensias son muy obvias, básicamente Savages suena a toda banda que haya estado integrada por mujeres o que una mujer haya sido su vocal y figura principal, del punk a la fecha. Entonces a momentos suenan y nos remiten a Patti Smith, Siouxsie Sioux, Poly Styrene, Exene Cervenka, The Slits, y un largo etcétera. 

   Love is the answer -y que se está volviendo loca- nos grita Jehnny en la canción que se encarga de abrir el álbum, The Answer, tema que abre con un riff memorable. Imposible que haya otra mejor manera de iniciar el disco. Solamente en un par de tracks, Evil, Sad Person y sobre todo en T.I.W.Y.G., se puede encontrar aquel post punk veloz que las hizo famosas. I Need Something New comienza a capella, pero en cuanto se incorporan el bajo, batería y guitarra termina por convertirse en un monstruo que devorará tu cerebro. Y es en la que mejor se puede contemplar eso que he estado diciendo: que el bajo es el gran protagonista del disco. 
   Mi favorita es Surrender, por su extraña y pomposa línea de bajo, muy funk, sus guitarras suaves, sus platillos hipnóticos, y la melodía vocal. En conjunto es soberbia. Adore y Slowing Down The World son el momento más solemne y bello del álbum, mientras que Mechanics es el más solemne y tétrico. En ciertas partes recuerda al Portishead más sombrío. Con ésta cierra el disco, y lo hace de forma memorable, dejándonos una extraña sensación de tranquilidad y tristeza.  

   Les tengo una admiración y respeto enorme por el trabajo que realizan, a final de cuentas en pleno siglo XXI las bandas integradas únicamente por chicas siguen siendo minoría, por ello las Savages nos entusiasman aún más. 

   Un disco perfecto de principio a fin, cuarenta minutos de grandes coros, impresionantes líneas de bajo y riffs contagiosos. Sé que es muy pronto para hablar del disco del año, pero les apuesto lo que quieran a que Adore Life estará en los top ten de todos los medios importantes. Créanme.  

¡Larga vida a las salvajes!

Los dos videos oficiales que han salido, más el trailer del disco con un texto narrado por Henry Rollins, que nada más con eso, ya nos auguraba una bomba de álbum. 



8/2/16

El Muertho de Tijuana

Cartha abiertha al Muertho de Tijuanha

Baltazar Hernández, conocido bajo el nombre de El Muertho de Tijuana o como le llamamos sus seguidores Padre Santo, es un personaje resultado de nuestra vasta cultura pop nacional. Su música y persona contienen tintes de cumbia, rock urbano, música religiosa, vestimenta metalera-dark, homosexualidad, y hasta cierta androginia. Además de contar con una sencillez y humildad desbordante.

   Su música, por la sencillez y contenido directo, podría ser comparada con el primer punk. Desde que el punk fue absorbido -y edulcorado- por la industria del entretenimiento, se nos hace de lo más común escucharlo, y esto nos hace creer que siempre ha estado aquí. Sin embargo no siempre fue así. A los primeros punks les tocó ser agredidos hasta el cansancio, por esa misma industria que ahora vive de el, y por el público en general. A oídos de muchos no era más que un ruido insoportable, una porquería. En ese aspecto lo que hace El Muertho y ese primer punk tienen mucho en común: O te atrapa y agrada, o te desespera y lo detestas. 

   Su show en vivo es un performance maravilloso. Es un frontman extraordinario que maneja un sentido del humor muy nacional, de burlas a uno mismo, 'tirar carrilla', y mucha improvisación. Actualmente anda de gira por varios tianguis de la Ciudad de México, así que no pierdan la oportunidad de verlo. También hace, y publica en su Facebook, una tira cómica muy naíf, con infinidad de faltas de ortografía y trazo infantil, pero aquí me detengo, porque estoy cometiendo un error que no quería cometer: Intelectualizarlo. Intelectualizar su música, sus letras, su imagen, su mensaje, etc. 

   En fin, el motivo real de este escrito nació la semana pasada, después de volverlo a ver en vivo, y es el siguiente: Más allá de gustos y demás, El Muertho de Tijuana es la muestra fehaciente y palpable -no sólo latina sino mexicana- de que se puede comenzar a grabar, hacer música y armar shows después de los 40-50 años,. Contra cualquier pronóstico y regla social establecida. 
Siempre he tenido la idea y las ganas de comenzar un proyecto musical pasados los 50, cuando me aburra de escribir. Y viendo al Muertho sé que puede ser posible.

Por todo lo escrito, y en especial por el último párrafo: ¡Infinitas gracias Baltazar!

En Sr. Saucedo no te dejaremos abajo. 

El video de Malandro y un par de fotografías que le tomamos (se ven mejor si les das click) . 




18/1/16

David Bowie - ★ (Blackstar)


El disco salió el 8 de enero, David Robert Jones cumplía 69 años, dos días después sucedió lo que nadie podía creer, lo que nadie quería que sucediera. Una de las grandes leyendas del rock se iba de este mundo, pero nos dejaba un legado invaluable, y siete rolas nuevas. 

   Analizar/juzgar Blackstar no es fácil por obvias razones. Siempre será complejo hablar sobre un álbum póstumo sin que el dolor y los sentimientos se apoderen de nosotros. Obviamente después de lo ocurrido el 10 de enero, el álbum se disparó en las listas, y gracias a el, David Bowie llegó al #1 en los Estados Unidos por primera vez en toda su carrera. Al disco le han querido buscar -y encontrar- mensajes ocultos entre las canciones, entre las letras. En las primeras líneas de Lazarus están las más obvias: Look up here, I'm in heaven, I've got scars that can't be seen. Y es natural, sucede con todo artista que muere poco después de grabar un último álbum. Las letras en todo el Closer de Joy Division, y la idea de que por el orden de las canciones, las flores y la velas, el Unplugged de Nirvana en realidad era una despedida, un funeral, son sólo un par de ejemplos.     

   Blackstar es bastante recomendable, fino y ecléctico como todo lo que había grabado Bowie los últimos 20 años. Sin problemas ya tiene su lugar asegurado dentro de lo mejor del año, a pesar de que apenas comienza el 2016. 
   No estoy del todo de acuerdo en calificarlo de perfecto y vanguardista, como han hecho varias publicaciones, sobre todo para describir Blackstar. La canción que abre y da nombre al disco me pareció una pequeña gran copia de lo último que ha grabado Scott Walker, incluso la voz de Bowie se asemeja mucho, claro, un Walker edulcorado, suave, para el mainstream. 'This a Pity She Was a Whore tiene mucho del Miles Davis eléctrico, esto por la participación de Donny McCaslin, quien colabora en todo el álbum dando un toque de jazz experimental en todos los tracks. Es mi canción favorita del Blackstar, con sus increíbles solos de saxofón. 
  El video de Lazarus se estrenó un día antes de la salida del álbum, uno antes de que David cumpliera 69, tres antes de su muerte. Sue (Or in a Season of Crime) nos remite al Bowie del Earthling (1997), con esos ritmos muy cercanos al drum & bass e industrial, mezclado con guitarras densas y oscuras que suenan al Outside ó 1.Outside [que por cierto este año cumple dos décadas, y es mi álbum favorito desde el Lodger (1979)]. Sue... ya había sido grabada hace un año, en una versión muy distinta. 
   La voz de Bowie en Girl Loves Me me recuerda mucho a la de John Lydon en los primeros discos de PiL (Public Image Ltd.), por como arrastra las palabras con una especie de gemido, y su precioso acento inglés. Dollar Days tiene una elegancia impecable, como toda la producción del disco, a cargo de Tony Visconti, su melodía es soberbia y el solo de sax insuperable, hermoso, perfecto. I Can't Give Everything Away es la peor, demasiado 'limpia', y sobreproducida. No me sorprendería escucharla sonar un día en el Sanborns mientras paso al baño gratis,  incluso estoy casi seguro de que sonó varias veces el pasado lunes once de enero. Eso sí, tiene un solo de guitarra fino e increíble, endulzado y retocado hasta más no poder, pero fino e increíble. 

   Blackstar me parece muy superior a sus últimos trabajos, al menos no tiene coros o baladas que me resulten insoportables, como sucede en The Next Day (2013). Bowie y su equipo tuvieron el tino de hacer un álbum corto: siete tracks, cuarenta y un minutos en total. 

   ★ es una muy buena manera de cerrar una carrera impresionante. Miles de artistas desearían regresar al pasado para poder despedirse con un álbum así de bueno y consistente. En mi opinión está a la altura de lo mejor que grabó David en su prolífica carrera.

Los videos y mi canción favorita.