El segundo álbum del Father John Misty (Joshua Tillman), es una completa maravilla, una absoluta delicia al oído.
Aunque apenas es su segundo trabajo bajo este seudónimo, Josh Tillman para nada es un novato en esto de escribir música y grabar discos. Lleva más de una década haciéndolo. También es conocido por haber tocado la batería en el segundo disco de los Fleet Foxes. Toda la experiencia que trae detrás de sí -a sus 33 años- se nota en cada corte de I Love You, Honeybear.
Dicho álbum es igual de ecléctico que su predecesor Fear Fun (2012), pero con una calidad muy superior: pop fino, elegante, con ciertos tintes de folk y electro, mariachi, country, blues, coros gospel, arreglos de cuerdas, risas grabadas, guitarras al revés, etc, etc. Algunos cortes nos recuerdan al indie rock que tanto les encanta a los 'hipsters', y del cual no somos muy entusiastas, afortunadamente sólo son uno o dos. En general en el resto del disco, las canciones transmiten una cierta espiritualidad reconfortante. Pop perfecto junto a melodías y baladas elegantes, complejas, no bobas ni cursis, como las que suenan en nuestra radio nacional, éstas nos remiten a la época dorada de Elton John, tienen ese drama y dolor impreso.
El arte fue hecho por Stacey Rozich, famosa entre nosotros por haber hecho el arte para dos de nuestros discos favoritos de Earth.
Hay mucha gente que sí se traga la idea de que los Grammy -y cualquier otro tipo de premio- son cosa seria. Si nos adecuamos a ello y a que un disco tan flojo y plano como el Morning Phase de Beck, es considerado el mejor álbum del año, no quisiera pensar que clase de obra majestuosa e intocable es este I Love You...
Sin duda alguna, es el álbum más bello que he escuchado en los últimos meses, y seguramente uno de los más bellos de este año.
El único video oficial. Aquí se escucha un extraño arreglo de mariachis en los coros, y al final.
No sé si son los mejores, los más vendidos o los más descargados, sólo sé, que estos 37 platos (aquí del 14 al 25), me quitaron el sueño y no podía parar de escucharlos...
Los links te mandan a leer la reseña que escribí sobre el disco, a escucharlo completo en la página oficial de la banda, YouTube, SoundCloud y The Guardian o en caso de que no esté en la red, al single de dicho trabajo.
Freak Puke es el nombre con el que los Melvins bautizaron a su vigésimo primer larga duración (contando sus álbumes con Jello Biafra y Lustmord, claro), ahora, la alineación que grabó este trabajo se hace llamar: Melvins Lite, y consiste en Buzz Osborne (guitarra y vocales), Dale Crover (tambores) y Trevor Dunn (contrabajo), acá ya no están con ellos el Coady Willis ni el Jared Warren, como lo venían haciendo desde el 2004.
Con 20 discos en su cátalogo; ¿Qué podría grabar el King Buzzo que no haya hecho antes? y sobre todo; ¿Qué podría grabar que nos sorprenda?... ... ... pues, ¡¡un álbum lleno de guitarrotas y un contrabajo de por medio!!. Para eso llamó al Trevor Dunn (Mr. Bungle, Fantômas, John Zorn), quien se hace cargo del contrabajo y lo hace sonar como toda una sección de cuerdas.
El álbum fácilmente lo podríamos dividir en dos: la parte de cuerdas y la parte de guitarras ensordecedoras: el intro - a cargo de Trevor - del primer track; Mr. Rip-Off, nos remite inmediatamente al Sopor Æternus & the Ensemble of Shadows en su etapa del '99 al '03, y lentamente se van acoplando los otros Melvins, primero Dale y luego Buzz con un riff precioso - estoy casi seguro que tocado con slide - el solo también es incréible, la dos; Inner Ear Rupture de 1:56 de duración, es más un interludio que una canción, comienza con tamborazos y guitarrazos para poco a poco transformarse en una melodía basada en cuerdas que nos trae a la cabeza a Stravinsky, el tercer corte; Baby Won’t You Weird Me Out, comienza con el contrabajo medio desafinado para poco a poco transformarse en la clásica canción del Osborne, un riff sorprendente, línea de bajo impecable y batería tocada - aparentemente - a lo pendejo, para el puente y final de la rola regresa el contrabajo que aparece en lugar del típico solo de guitarra, la cuatro; Worm Farm Waltz es la primera que comienza con un riff - chingonsísimo - de Buzz, para de repente - otra vez - remitirnos al Sopor Æternus... el sonido estruendoso del contrabajo hace "ver" a los Apocalyptica como unos pinches ñoños (que en realidad lo son) jugando a ser rudos, el final es impresionante, como si el Trevor rompiera una a una las cuerdas de sus instrumento, la que sigue; A Growing Disgust y Leon Versus the Revolution son las dos primeras donde se escuchan más las guitarras, y tambores, ambas tienen riffs magníficos y el final de A Growing... es para romper madres, la 7; Holy Barbarians, sin pedos podría ser un track perdido de Earth, de sus Angels of Darkness, Demons of Light I y II, la pista 8 es la que da nombre al disco y tanto ésta como la 9; Let Me Roll It, original del Paul McCartney y sus Wings, dejan a un lado las cuerdas para centrarse en guitarra, batería y voz, además esta última, tenían años tocandola pero jamás la habían grabado, la encargada de cerrar este trabajo es Tommy Goes Berserk, una tranquila - y triste - melodía basada en la guitarra, que va in crescendo y termina con una sección de ruido, cuerdas - que acá nos recuerdan a Devil Doll - y una experimentación de voces que nos remiten a su Prick del '94, la rola con sus casi 10 minutos de duración me da una sensación de tristeza, melancolía y nostalgia indescriptible, síntoma de que estos tíos - que llevan alrededor de 30 años en el negocio - son unos verdaderos artistas.
Las guitarras suenan monumentales a todo momento, la batería y el bajo no se quedan atrás, cabe destacar que hay muchos efectos de voz por parte de Osborne, el trabajo de producción es impecable, a cargo de Toshi Kasai y el arte por la esposa del Buzz; MackieOsborne. Además esta joya dura sólo 42 minutos.
Este año andan muy activos, a principios de éste nos regalaron el EP: The Bulls And The Bees, luego este discazo y en septiembre empiezan una gira con la cual planean romper un Record Guinness, al armar la gira más rápida en la historia; recorrerán los Estados Unidos de Norteámerica en tan sólo 51 días, un día por cada estado y su distrito federal.
Sin dudarlo un instante, este álbum y su EP, arriba mencionado, me parecen lo mejor que han hecho desde sus discos con Jello Biafra del '04 y '05.
No hay video oficial de ninguna rola, pero encontré esta en vivo...
...y una de estudio pa' que se den un quemón...
Acá les dejo la página de la esposa del Buzz por si les interesa: Mackie Osborne
El Dylan Carlson está de regreso y nos trae esta joya musical, salió a la luz el 6 de febrero y hasta el día de hoy le hacemos la reseña porque es un disco muy complejo, no puedes escribir sobre el con una sola oída o dos, ¡no!, debes darle su tiempo y espacio (como se debe hacer con todos los albums), es la continuación a su Angels Of Darkness, Demons Of Light I del 2011 - motivo por el cual vinieron a tocar al Lunario el año pasado - sí amaron ese disco, este les dejará un gran sabor de boca, debieron haber salido como uno solo pero la disquera decidió dividirlos, de hecho las dos partes estaban grabadas y listas desde abril del 2010 pero ya ven como son las pinches disqueras, mercadotecnia le dicen; atrás, muy atrás quedaron aquellos albums llenos de riffs atascados en donde Carlson y sus amigos inventaron lo que se conoce como drone doom o drone metal, atrás están las canciones llenas de distor y feedback, en este nuevo album abundan los cellos, líneas de bajo espesas y guitarras, pero éstas en vez de dejarnos sordos como en sus trabajos de los 90's nos envuelven en un ambiente oscuro y por momentos tenebroso, al Dylan no le gusta cantar de hecho solo tiene 3 o 4 tracks en toda su discografía en donde podemos oir su voz. En este disco Carlson se hace acompañar de nuevos camaradas, el único miembro más o menos fijo que tiene la banda aparte de él es Adrienne Davies quien se hace cargo de la batería desde el Hex; Or Printing in the Infernal Method del 2005.
Este es su séptimo álbum, y es un disco - me caga usar el término - muy maduro, en su conjunto es muy tranquilo, para armarte un porro o para estar con tu pareja, leer o echarte un buen cigarro cubano mientras lo escuchas, o mejor aún... para caminar en una tarde nublada, lluviosa o por la noche por una calle oscura y solitaria; sólo son cinco tracks y sólo el primero es menor a los 5 minutos todos los demás andan entre los 8 y los 13 minutos, y desde las primeras notas ya sabes de que va este trabajo, todas las pistas tienen impregnado ese tinte lúgubre y pesado, álbum perfecto para la reflexión y en mi caso para la reconciliación - con Carlson - ya lo he dicho mil veces: si no le hubieras dado esa escopeta a Cobain, no sabes cuanto te amaría cabrón pero... no existe la perfección... aunque este disco esta cerca de ella...
No tengo nada más que decir, sólo recomendarles ampliamente adquirir este álbum, no hay forma de que se arrepientan.... es una nueva etapa para Earth, la cual comenzó con el "Angeles de la Oscuridad, Demonios de la Luz I" y que como siempre les digo: debemos agradecer infinitamente cuando nuestros ídolos se arriesgan y hacen cosas distintas y Earth anda en eso... gracias Dylan Carlson... pero ni así te perdono lo del Kurt (mira que regalarle una escopeta a un heroinómano suicida, ¿pues qué estabas idiota?)....
Ahhh el cello lo toca Lori Goldston, sí la misma que grabó el Unplugged In New York con Nirvana, la portada e ilustraciones del álbum las hizo esta talentosa y hermosa mujer: Stacey Rozich, y fue producido por Stuart Hallerman, Dylan Carlson y Adrienne Davies.
Dejemos que la música hable y entenderan porque no había razón para que siguiera "parlotenado"...
A ver, primero que nada pongámonos de pie porque estamos viendo cumplir 64 años al Iron Man, Tony Iommi básicamente inventó el Heavy Metal, Stoner Rock, Doom y bueno el riff más grande en la historia del Rock: el de Into the Void, además de ser zurdo (igual que Hendrix y Cobain), a éste cabrón le faltan dos medias falanges de su mano derecha, él se hizo unas prótesis de goma y aflojó las cuerdas de su guitarra para que no se le complicara tanto tocarla y así por mera casualidad y destino, creó la afinación básica para cualquier riff de Metal. A él y a Jimmy Page se les atribuyen la invención de los llamados riffs mamuts (mammoth riffs), pero Iommi me parece mil veces más chingón y menos aburrido que Page...
Tocó en un par de bandas antes de conocer a Ozzy Osbourne, Geezer Butler y Bill Ward; antes de nombrar a su banda Black Sabbath, ésta se llamaba Earth (sí, de ahí tomo el nombre el tarado de Dylan Carlson para la suya, pues como les dije, Iommi prácticamente también inventó el Doom), tocó un tiempo - muy poco - para Jethro Tull y a la par de tocar y componer canciones trabajaba en una fábrica de metal y ahí en un accidente con una de las máquinas se rebana la parte superior de dos de sus dedos de la mano derecha, en esos difíciles momentos deciden cambiar el nombre a la banda pues ya había un Earth por ahí y querian evitar confusiones, para bautizar al grupo toman el nombre - de la versión gringa - de un clásico film italiano de terror; Iommi no sabe si continuar con la idea de tocar pues sus dedos no le permiten mucha destreza, pero un amigo cercano le cuenta la anécdota de cuando el gran Django Reinhardt perdió la movilidad de dos de sus dedos a causa de un incendio en el campamento gitano donde vivía, de inmediato Tony se fabrica unas prótesis de metal que con el tiempo sustituiría por unas de goma.
Una foto de sus dedos con sus protesis hechas por el mismo, ejemplo cabrón de que no hay obstáculos cuando realmente se quiere algo:
Él es Black Sabbath y ha sido el único miembro fijo en todos estos años, cuando Ozzy los abandonó a finales de los 70's reclutaron a Ronnie James Dio (Rainbow), luego a Ian Gillan (Deep Purple) y otros que la neta ni vale la pena mencionar, tiene 3 discos solistas, en realidad 4 pues uno la disquera lo obligó a sacar bajo el nombre de: Black Sabbath Featuring Tony Iommi: Seven Star. ¿Featuring?? no mamen, si el es Black Sabbath. El disco Iommi del 2000 es un álbum con vocalistas invitados y van desde Billy Corgan hasta Phil Anselmo pasando por Henry Rollins y su ex-compañero Ozzy; acaba de sacar su autobiografía: Iron Man: My Journey Through Heaven and Hell with Black Sabbath y por desgracia se le diagnosticó linfoma a principios de este año.
Sus primeros 4 discos con el Sabbath son grandes clásicos y básicos en cualquier colección de melómanos, el quinto y sexto aún se salvan pero no son imprescindibles, ya el Never Say Die y lo que siguió la neta a mi no me gusta.
Sin más que decirles... felicidades al hombre que inventó el Heavy Metal.
Para entender la grandeza de ésto primero deben situarse en el lugar y momento del suceso, entonces: es 1970 y ¿Qué hay alrededor?, hippies, grupos de fusión jazz-rock-funk-salsa-madre-y-media, desempleo, pobreza, guerra y violencia. Y de la nada estos tíos te sueltan ésto. ¿Pueden imaginar la fuerza del impacto de oír algo jamás antes escuchado?, después de éste madrazo sólo el Punk nos pudo cimbrar con la misma fuerza. Satan's sitting there, he's smiling!!
¡El riff de guitarra mas cabrón que haya escuchado la raza humana!!!...